No voy a empezar este post con el chiste políticamente correcto y fácil que hace alusión a su apellido (sep, lo hice). Hoy voy a hablar de Anaclara Talento. Una artista que desde hace un tiempo me tomo el trabajo de revisar cada tanto. No  tengo una idea terminada de por qué. No creo que tenga que tenerla tampoco. Simplemente curioseo, como si buscara pistas de por dónde vibrar. Y las encuentro. Algunas veces más y otras menos, pero siempre con una sonrisa.

Variando entre la plástica, la fotografía, el collage, el sonido, el video y supongo que el material que encuentre conceptualmente apropiado para expresar su mensaje, Anaclara va por la vida dejando su marca. Y más, va dejando esas pistas que se descubren en el momento en que deben ser descubiertos, por cada espectador. Dónde se forma el puente y el objeto es sólo un intermediario para que autor y receptor se encuentren a filosofar.

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Varias fueron las exposiciones  que contaron con su presencia  desde el 2007 con: “Todas las cosas que necesito para olvidarte” en la muestra “Grimp!” en la Colección Engelman – Ost. Pasando por “Espejito, espejito” en Toll Mvd en 2009 y por “EHP: Parte I” en el Centro Cultural España en junio del 2012 siendo su primera muestra individual.

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Pero hoy, quiero llegar a un momento específico. El momento en que Anaclara se desintegró y se transformó en una “Niebla Rosada”. Incorpórea pero llena de si misma. Eteréa pero cargada de vivencias. Volátil pero densa de emociones.

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No sé, en realidad podría escribir un montón sobre este primer libro. Sobre lo indisoluble de su ser y de su estar. De su ya no estar y de su rescate del ser.  Podría también hablar de su estética literaria que más bien parece un vómito imparable de pensar y re pensar las situaciones. Hasta que ya no queda más explicación lógica que el sentimiento, que la propia frustración. Y el trabajo de trasmutar emociones que quedaron loopeadas en el morboso círculo de  -odio-rabia-amor-vacío y de nuevo al principio- y así… (sep, lo volví a hacer)

– “Es parte de contar los días, ser consciente de cuando empieza y termina, de cuando acaba”- me dijo Anaclara.  -“Tiene que doler, es parte (…) Porque al cabo la historia mía personal es solo una excusa para que la gente se ponga a hablar de algo que le pasa a absolutamente todo el mundo, pero que nadie asume como algo que sucede”.  

Entonces, no voy a emitir opinión. Hablemos.

La página oficial de Anaclara Talento aquí 

Niebla Rosada: nieblarosada.tumblr.com

EHP: Ensayo de Historia Patria: ensayodehistoriapatria.tumblr.com

Texto por:  Lola Cerredelo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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