Hace algunas semanas tuve el placer de conocer a Carlos Díaz N.  un excelente fotógrafo quien transmite toda su esencia en su trabajo fotográfico, disfruta y conoce más de él a través de Inkult Magazine.

 Para comenzar, ¿podrías hablarnos un poco de ti?

Nací en la Ciudad de México en una familia increíble, durante años me formé en el Escultismo, estudié, me gradué y ejercí mi profesión como cualquier otro. Con el tiempo me convertí en un ser nocturno al que la literatura, la música y la fotografía le hicieron un daño deliciosamente irreversible.

¿Cómo surge tu interés por la fotografía?

Recuerdo que en casa habían tres lugares especiales, el librero, una consola de madera llena de discos de vinilo y el ropero en donde habían cajas con cientos de diapositivas. Podía pasar horas observando fotografías en libros al azar, escuchando discos con portadas extrañas y mirando las diapositivas, una a una a contra luz. Mi interés por la fotografía surgió de observar las memorias familiares.

¿Cómo ha sido tu desarrollo en la fotografía?

Comenzó encerrado leyendo, pues no podía asistir a una escuela de fotografía de manera formal. Hacía fotografía de manera aleatoria y con lo que había a la mano. En 2007, decidí ingresar al Gimnasio de Arte y Cultura, un espacio independiente de enseñanza artística enfocado en la formación autoral y a la fecha no he parado.

 ¿Podrías platicarnos un poco de tu serie “The Child Side”? ¿Cómo es que decides fotografiar a niños en diferentes espacios?

“The Child Side” es un universo fantástico que existe en todos nosotros, ese lugar secreto que identificábamos como “nuestro” y donde liberábamos nuestra imaginación adoptando personajes. Ese lugar en donde desaparecias por horas, nadie sabía que estabas haciendo y tus padres decían “Ana está allá arriba en su mundo” jugando.

El proyecto explora de manera lúdica ese universo, sus espacios, sus personajes y los pequeños-grandes seres humanos que existen detrás de cada uno bajo el contexto actual, en donde el acelerado ritmo de la dinámica social conduce a los infantes, sin distinción de clases, a buscar refugio de los múltiples conflictos a los que se ven sometidos y en donde su naturaleza, identidad y pensamiento se ocultan detrás de un personaje.

El proyecto empezó como un juego, tenía algunas máscaras y cascos coleccionables de personajes de Star Wars que tenía por ahí empolvados y que funcionaban muy bien para detonar la fantasía en los participantes permitiéndoles adoptar un personaje.

A partir de ahí, surgió una estructura mucho más sólida y decidí explorar ese universo de manera más cercana, esto es, adentrarme en esos lugares, en las habitaciones, sótanos, patios, talleres o azoteas que forman parte del universo de cada personaje y hacer las fotografías ahí. Son sus espacios.

De la serie “The Child Side”, ¿Tienes alguna que consideres favorita o que tenga algún valor extra a los demás? ¿Por qué?

 Hay un personaje que hasta ahora se lleva ese valor extra, su nombre es Shanti y su historia es quizá la que más entrañable hasta ahora. Ha crecido en la naturaleza con sus padres, lejos del desmadre citadino y sus derivados.

Su conexión con el entorno es sorprendente y en ella habita un hada del bosque que vuela por las noches acompañada de un dragón.

 Platícanos un poco de aquellas “pequeñas historias” que surgen a través de la serie “The Child Side”, ¿Cómo es que se unen estos dos conceptos?

Son muchas horas las que convivo con cada personaje y eso involucra conectar con el espacio, evitar que desvíen la atención por la presencia de los padres -quienes en ocasiones forman parte de la sesión- así que mientras ellos cuentan las fantásticas historias que suceden ahí, yo sigo disparando, en un diálogo que me hace detonar mi propia imaginación y generar una atmósfera visual.

Cada personaje de la serie conecta con una pequeña historia, en donde actúan libremente.

¿Tienes algunos ejercicios para estimular tu creatividad?

 Mi ejercicio es escuchar música hasta cansarme, lo hago en todo momento y es lo que más me estimula para hacer cualquier cosa.

 ¿Qué consideras ser tu mayor fuente de inspiración y por qué?

Me inspiro de noche, así que podríamos darle ese título. No puedo resistir la atracción por lo que  sucede entre las sombras, el misterio, lo desconocido, lo clandestino, lo crudo, lo mundano, las patrañas, la alegría, las penas, las soledades y las nostalgias, entre todo eso, siempre surge algo que te inspira.

Palabras finales. Algún mensaje que quieras mandar a quienes les interesa iniciarse en la fotografía y el arte en general?

 Hace poco, durante la charla con Rodrigo Moya en el Gimnasio de Arte, comentó que la fotografía digital se ha convertido en un movimiento universal con imágenes sin destino y de ahí salió una buena discusión. Escuchar a los maestros decir que se perdió el sentido, te invita a buscarlo de alguna manera.

Considero que nuestra labor, es transformar esa idea, otorgándole a la fotografía un destino específico. Lograr un sentido personal en nuestro trabajo que detone reflexión, sin importar las herramientas con que se cuenten.

Conoce toda la serie “The Child Side” aquí

también puedes visitar su blog o contactarte con el vía mail: bocafloja@gmail.com

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