A partir de la fotografía analógica, el fotógrafo colombiano Karim Estefan realiza autorretrato, ideas que visualiza en su universo personal y que representan los aspectos de una sociedad.

“La fotografía no es algo natural, es tratar de congelar el tiempo, es tratar de no olvidar, es un proceso que deriva de la necesidad del ser humano, por no decir su miedo, de vencer al olvido”, dice el fotógrafo colombiano Karim Estefan. Su visión traspasa lo común y lo cotidiano, se mete entre los ideales humanos de manera personal, su fotografía no solamente se refiere al reflejo en un espejo de situaciones memorables, o en apariencias artísticas con elementos peculiares, sino que también logra captar con materiales de antaño una actualidad sumergida por barreras situacionales, llenas de personalidades con peculiaridades, tintes y tonos hechas por vivencias únicas.

Karim Estefan viene de una familia de fotógrafos, desde los 18 años está capturando en fotos su realidad dedicándose completamente a esta profesión. Durante su aprendizaje tuvo la oportunidad de conocer las dos caras de la fotografía; el alma y el espíritu que encarna una imagen con su maestro Jorge Eduardo Rey y la técnica y la minuciosidad por su también maestra la fotógrafa Clemencia Poveda. Después de unos años, conoce a su influencia más grande, el artista Joel Peter Witkin quién lo lleva a transportarse del mundo fotográfico al artístico. “Él encarna las dos visiones de mis anteriores maestros, un tipo absolutamente preciso, detallado y neurótico con la técnica, que la usa para hablar y explorar su parte mental, espiritual y emocional” dice Estefan.

Teniendo como influencias a estos personajes, empieza a construir un trabajo que le permite unir la técnica meticulosa y el contenido espiritual de una fotografía. Encuentra en los negativos de la fotografía analógica la manera más apropiada para agregarle arte a sus imágenes, el negro que se construye a partir del color y las texturas de dicha técnica que mantienen un elogio hermoso a sus capturas. En el proceso, experimenta con las radiografías, realizando así su primera serie titulada “Mártires Radiográficos” en las que retrata unos cráneos con ciertas particularidades entre los que están San Juan Bautista, Karin, Judas, San Sebastián y un Cristo.

Martires Radiograficos_El Judas (N) Martires Radiograficos_El Mesías (B)

“Me interesa decir con estas radiografías que usted puede ser cualquiera de estos personajes y por eso me toca quitar todo lo que nos diferencia y dejar lo que nos hace iguales: el esqueleto.” Dice al respecto el artista.

El retrato aparece para representar no solamente a un personaje sino a las historias de quienes admiran su obra. Su exploración entonces nace con el autorretrato, una técnica que ha venido realizando en cada uno de sus proyectos, su cara haciendo parte de una composición revela la idea que finalmente el artista previamente produce y se desarrolla en frente de la cámara. Pero este previamente inicia con una serie de dibujos, que según el artista se convierten en más allá que simples bocetos: “Sacar la idea en el papel, ya sea escribiéndola o dibujándola, ya le estás dando el espacio para que crezca”. Cuenta Estefan.

De esta manera nacen la serie “Lexithymia” , fotografías basadas en arquetipos sicológicos inspirados en el trabajo de los sicólogos Oliver Sacks y Carl Gustav Jung, además de situaciones varias que conforman cada una de las imágenes. “La Lexithymia habla de personajes de un circo que finalmente es todo lo que vivimos. Es como un retrato de lo que es vivir y esto es ser humano y ser humano es una demencia”. Comenta el artista.

Este circo lo lleva hacia otro panorama, interiorizando en la situación y creando un universo personal en su serie “Jouska”, con ciertos elementos que dejan de lado al personaje principal como lo era el artista, para darle una nueva cara a las fotografías.

1 Ciertas Palabras

Sabiendo esto, el fotógrafo Karim Estefan responde cinco preguntas sobre su trabajo:

Pone a la metáfora como elemento primordial en sus creaciones ¿Por qué decide utilizarlas?

Por encima de cualquier cosa soy lector, las historias son la cosa que más me apasiona en la vida, y creo que la metáfora es una cosa que da el espacio para que cada persona lea los mensajes a su manera, cada lector, tanto de la literatura, como de las imágenes, interpreta los mensajes, por medio de los elementos codificados, a su propia manera, se apoderan de ellos y los hacen propios. Mis fotos se convierten entonces en una especie de monólogo dialogado, yo dejo “pistas” para que el lector las interprete y lea un mensaje que tiene tanto que ver con él como conmigo.

¿De qué manera aplica la metáfora en sus fotografías?

Un buen ejemplo para esto es Nimbus I, yo puse una nube con luz interior por varias razones; sin embargo, con los años varias personas me han dado su interpretación: algunos piensan en una tormenta dentro de la mente del personaje, otros la consideran una lluvia de ideas, alguien alguna vez hablo de la vastedad del cielo que en ese caso representaba el alma del personaje…. Yo puse mi idea, cada persona lee la suya y lo más lindo es que al final tanto ellos como yo estamos en lo cierto.

Nimbus II

Empieza usted a manejar la fotografía de manera artística ¿Qué me puede contar acerca de su serie Alexithymia?

Es una serie que habla, a largo plazo, hablo del Circo, de los Freakshows, de los espectáculos andantes, de todo eso que es vivir. Alexithymia tiene como finalidad ser el circo en el que todos vivimos, esta demencia que es el mundo en este momento, con toda su diversidad, con toda su violencia, con todo su amor, con todas las cosas macabras y fantásticas que suceden a cada segundo.

En su más reciente serie Jouska también se refiere a las emociones y a los pensamientos que se reflejan de manera distinta ¿La realización de esta serie fueron constantes pensamientos que usted tenía en la cabeza?

El resultado de Jouska viene de millones de lugares a la vez: En Mi Casa es Su Casa: Hansel & Grethel se habla no solo del cuento para niños de los Hermanos Grimm sino además de los dulces que comíamos en Colombia cuando éramos pequeños, habla de la infancia, habla de necesidad de tener un hogar propio dentro de cada uno de nosotros;  en la fotografía La Città Immaginarie: Ibn Al-Mazir se habla de ciudades reales como la Venecia que conocí en 1999 y ciudad imaginarias como la Venecia del artista Alejando Casazi y la Venecia imaginaria del escritor Humberto Ballesteros, pero simultáneamente habla de las ciudades de la obra del escritor Italo Calvino “Ciudades invisibles”, habla de las prisiones, de los templos, de las iglesias, de las fortalezas, de las estructuras, de los grabados y dibujos de Piranessi.

Città Immaginarie (Babel)

¿En qué se basó para escoger los elementos y cada una de las interpretaciones que realiza en esta serie?

Las dos series hablan de lo que es ser humano, de la vastedad, de la inmensidad que es ser humano. Hay dos frases que siempre cargo cerca del corazón: la primera de la novelista francesa Marguerite Youcenar: “Soy una pero en mí Hay Multitudes”; y la segunda del escritor  Walt Whitman quien dijo: “Soy Inmenso y por eso todas las contradicciones viven en mí”. Ese es el circo del que hablo en Alexithymia, esos son los universos mentales que represento en Jouska. Esto somos, infinidades de carne y hueso, galaxias y universos que cada mañana se levantan, somos misterios sin resolver, tierras por explorar, libros que leer.

La Mano de Dios

Shake the DustReina de Melanesia I

Mi Casa es Su Casa- The House that Jack Built

1 Palabras Ciertas

Human Piñata (Darse Palo Siempre es una Fiesta)

Travelerium

Texto por Sandra Fernández

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