José Luis Cuevas es uno de los fotógrafos en activo más propositivos de la escena de la fotografía contemporánea en México. Su obra se encuentra al límite entre la fotografía documental y la puesta en escena, mostrando la realidad con rasgos imaginativos de gran destreza. Su obra aborda temas sórdidos y provocativos.

¿Cómo comenzaste a interesarte por la fotografía?

Todo el tiempo siempre tuve como cierto interés artístico desde que era adolescente. Dibujaba, escribía, etc. fue un gusto primero por ver, por completar fotografía y eventualmente me nació un deseo por hacerla. Trabaja en una agencia de publicidad, empecé a estudiar fotografía y empecé a ver mucha fotografía sobre todo en el Centro de la Imagen. Recuerdo mucho las exposiciones de paisajes de Magnum, o exposiciones de fotógrafos mexicanos que hacían incluso en la calle.

Mi primer proyecto fue en 2002, llamado La Apestosa, un reportaje muy clásico sobre una cantina en el centro de la ciudad, como un hoyo de borrachos y prostitutas, después hice Pornografía Casera, durante ese tiempo hacía muchos retratos en la calle y de ahí salió la idea de hacer El Hombre Promedio que son puros retratos de oficinistas. Aunque presento oficinistas, no se trata de el oficinista alegre que se la pasa bien, sino de alguien que como que perdió en la vida, que entra como el mismo universo que todo lo demás.

Me causa un poco de conflicto que se titule el hombre promedio, me da a entender como si para ti el hombre común sea así

Como oficinista frustado? Sí… yo sí lo concibo así, pero estoy friccionado todo el tiempo. No estoy planteando que estadísticamente la mayor parte de la gente sea un  oficinista frustrado, lo que estoy planteando en esa serie era un tipo de vida que sí existe. Denoto tragedias imperceptibles de la vida cotidiana y es lo que trato de mostrar con estos personajes.

Aunque también esta visión corresponde obviamente más bien a mi propia percepción de estas personas, no es que los oficinistas sean todo el tiempo frustrados,  es la manera en las que yo quiero mostrarlos para hablar simplemente de algo que yo renuncié a ser. Yo soy licenciado en mercadotecnia y trabajé mucho tiempo en oficina y me la pasaba muy mal… es algo que sigue siendo muy subjetivo.

¿Cómo surgió tu proyecto titulado Nueva Era?

Fue como un interés natural, era un tema recurrente fotografía a la iglesia, gente de la iglesia, curas, etc. Decidí convertirlo en un proyecto para pedir una beca de intercambio en Colombia, el interés era previo, por mi familia, por mi forma de vida.
Lo que planteo son formas fallidas de buscar la fe, formas que a mí me parecen erróneas para ejercer la espiritualidad. Yo lo planteo a través del miedo, de la frustración, de la culpa, de situaciones oscuras, que denotan vacío.
En lo que estoy trabajando ahora es el mismo proyecto que se llama Nueva Era, que lo estoy planteando como un libro, estoy trabajando en un epilogo, que nace a partir del concepto del eterno retorno. Lo que quiero hacer es lo siguiente: plantea a la iglesia católico como oscura, y a otras variantes religiosas que tienen que ver con este camino fallido. Luego, pienso evocar como una especie de catástrofe que tiene que ver con meteoritos en el que estoy trabajando y luego con el concepto de eterno retorno, naturaleza, el cuerpo, fertilidad, con la vida, con lo que deja de ser, con lo que viene, con un ciclo de cosas y eso sería el último capítulo.

¿Cuáles son tus influencias?

A lo largo del tiempo han sido muchas, pero creo que el cine me gusta más que la foto, me siento más influenciado por él. Últimamente me interesa mucho Herzog por sus temáticas, me interesa mucho directores que plantean formas narrativas distintas como Andréi Tarkovski, y Lars Von Tier por ejemplo, pero para cada proyecto tengo influencias distintas, vienen del cine y de la pintura, de foto reconozco algunas y al mismo tiempo las niego… La foto me encanta obviamente pero no llega a ser tan fuerte como el cine.

Me gusta mucho Metrópolis de Frinz Lang, para el hombre promedio me interesó el concepto de hombre masa que maneja Ortega y Gasset.

Cuando empezaba si me sentía mucho mayor influenciado por ciertos fotógrafos por la técnica y la forma de resolver los trabajos como Antoine D’Agata o Michael Ackerman. Pero ahora todo eso se ha disuelto y me interesan otro tipo de cosas.

¿Qué le recomendarías a los interesados en iniciar con la fotografía?

Hay algo muy importante para cualquier disciplina que es pensar en tu historia, en tus experiencias y tus intereses y a partir de eso cualquier técnica y cualquier disciplina te va a servir para tus intereses.

No Hay Más Artículos