Si se tratara de dar explicación a la ciencia del pensamiento y a los orígenes de lo espiritual, el arte se personifica en cuerpos que logran descifrarlos. Esta es la propuesta del artista colombiano Diego Naranjo.

El artista plástico de origen bogotano propone una serie de retratos en blanco y negro mientras en sus obras el cuerpo humano se convierte en la figura evocadora de sensaciones y de reflexiones sugestivas frente a la vida. Su fidelidad con el arte inicia con la plastilina, el dibujo y la pintura, también le apasionaba la música, la filosofía y la literatura, por esta razón decide enfocarse en un arte conceptual, intervenido por una investigación sensorial y ancestral que el artista logra conectar en sus obras.

El descubrimiento de nuevas técnicas y nuevos sentidos artísticos dieron como resultado escenas gráficas que involucran a los rituales y culturas indígenas, a su vez, mantiene como idea primordial, la esencia del ser humano. Es así como nace su primera investigación artística enfocada en el diseño de laberintos geométricos que se acoplan a la figura humana.

Su más reciente trabajo titulado La sabia del destino reconoce la figura de mujer entre un mundo de imágenes filosóficas y los colores hacen parte dentro de sus pinturas, algunas obras de esta serie fue expuesta en la IX Bienal de Suba en la ciudad de Bogotá. Diego Naranjo habló con Inkult Magazine para dar a conocer su trabajo artístico:

¿En qué se basa su trabajo artístico?

Desde hace unos años he estado haciendo exploraciones, tratando de unir mi técnica a blanco y negro para implementar mucho color, aclínico, aguas, óleos y sobre todo para acoplar entre una parte filosófica y una parte artística intuitiva. La parte artística entre la academia clásica y las nuevas formas de expresarse a través de los materiales, mientras que la parte filosófica a través de las mitologías antiguas.

Me empiezo a meter con los números, la geometría, con las historias de los indígenas, de todas esas historias arcaicas que tienen muchos símbolos y como arquetipos, entonces he tratado de entenderlos para poder apropiarme, usarlos y hacer composiciones que tenga como un lenguaje visual y transmita de cierta manera un conocimiento.

Expansión del destino

¿Qué lo  inspira  para realizar sus obras?

Son muchas cosas, el diario vivir pero más que todo es como ese mito, narraciones antiguas, es como entrar a la naturaleza y el universo pero también en uno mismo, es como una búsqueda. Todo el que es artista sea literato o cineasta, siempre está en una búsqueda y la mía es una búsqueda interior. Eso es lo que me inspira y cuando uno más se adentra se da cuenta que está conectado como  todo, con Dios,  con el universo, con la humanidad, con la naturaleza, con los animales y esto es mi forma de inspiración.

¿Con qué otros elementos ha combinado el cuerpo humano en sus obras?
El cuerpo humano es la fascinación con el cuerpo de la mujer, es una fascinación que tengo . Me gusta mucho como la luz entra en el cuerpo y afecta todas las partes del cuerpo, todos los volúmenes y como crea sombras, tonalidades. Ese encuentro entre la luz y el cuerpo es como un encuentro con lo que uno es por dentro, entre lo que es el blanco y lo oscuro, entre la luz y la oscuridad, es un encuentro que hay y una armonía. El cuerpo humano es como lo natural, lo primero que me encuentro para trabajar.

Sacerdotiza de la felicidad

¿Qué obras estuvo exponiendo en la IX Bienal de Suba?

Eran dos obras grandecitas, como de un pliego que eran técnicas mixtas más que todo en los colores, pasteles, carboncillos y unas aguadas. Hacían parte de una serie que se llama La sabia del destino, esta serie es de unas veinte obras que  tienen un trasfondo teórico de una investigación.

Toda la serie empezó por la flor de la vida, la flor de la vida son seis círculos alrededor de un círculo y forman siete círculos que forman una flor, ese símbolo es arcaico, antiguamente era el símbolo del amor, los seis sobre el centro, como una forma de organización del universo, como el Génesis que está organizado en siete días, los días de la semana, los siete colores del arcoíris, las siete notas musicales, los chacras. Toda esa serie tiene una plantilla sobre la flor de la vida y el árbol de la vida, entonces a partir de esas plantillas yo trabajo las imágenes y ahí empiezan a hilarse cosas, como la madre, nacimientos, la transformación o  la metamorfosis.

¿Cuál es el concepto de la obra esencia libertad que hace parte de la serie La sabia del destino?

Es un lenguaje simbólico, cuando se está en el fondo el laberinto, está el hombre como abriendo su corazón que es como un nido y sale el maestro interior con un báculo, arriba se está transformando, la mente como si estuviera encarcelada pero se abre como una jaula. Cuando se abre salen unas pequeñas estrellas de luz y aparece una palomita, y arriba está tocando un niño la flauta.

Esta tiene varias técnicas, tiene pasteles, carboncillo y tiene aguadas. En esta pintura hay un lenguaje visual que trata de hilar ciertas cosas para que no se sobrecargue el espectador de tantas imágenes y que  se pueda percibir una intriga.  Al final de lo que trata este cuadro es de un águila que es como el portador del espíritu, que tiene una llave y la mujer está con la espina dorsal iluminada y con un árbol iluminado en la cabeza.
esencia de la libertad

¿Por qué darle representación visual a la filosofía,  música y a la mujer?

A veces hay una dicotomía, como un encuentro de cosas, el de expresarse uno mismo, es sacar eso preso que está dentro, como manifestarse, conocerse uno mismo y sacar lo que le gusta. A mí me gusta mucho la guitarra, la flauta, componer música, esa parte de la música si la trabajaba con color sobre lienzo, entonces es como el encuentro de la música y la pintura, las formas que mueve la música en  el interior de uno cuando las escucha.

Canción de la fertilidad

Caminante de la fertilidad

Aguila rebelde

Pezca alquímica

huevo filosofo al despertar

danza aúrea

VLUU L100, M100  / Samsung L100, M100

Texto por Sandra Fernández

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