Akiko Ijichi es una artista e ilustradora japonesa. La poca información biográfica de esta increíble artista está en su idioma natal. Pero ese no es motivo para no compartir su apasionante obra, pues hay que recordar que “una imagen dice más que mil palabras”.

Akiko Ijichi utiliza una técnica tradicional japonesa llamada Nihonga. Con esta técnica en vez de usar óleos, se usa pigmentos minerales y un papel japonés especial.

Los protagonistas de sus obras son niñas y jovencitas, ataviadas de listones y vestidos. Es parte de la vestimenta el agregarle flores y mariposas y algunas veces acompañadas de animales como lobos y conejos. Escrito así, podría parecer que sólo abunda inocencia y ternura en su obra; sin embargo, es la narrativa lo que nos indica lo contrario. Las expresiones faciales y corporales interactúan con los otros elementos para resaltar un estado de melancolía, de soledad e incluso de sufrimiento. La juventud, la feminidad, la inocencia y la melancolía podrían ser los conceptos que abundan en las ilustraciones de Akiko Ijichi.

Y aunque nos remueva los sentimientos más tristes, sus trazos y la belleza con la que plasma algo tan complejo como la melancolía y la desesperanza nos permite deleitarnos visualmente.

Texto por Cherry Catalán.

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