Hoy en día el arte callejero ha tomado fuerza en gran parte del mundo, en especial en áreas urbanas. Banksy, es tal vez uno de los artistas más reconocidos en todo el mundo, dentro del ámbito del graffiti, pero esto,  a mi parecer, no se debe en especial a su buena o mala calidad pictórica, sino qué la calidad de su trabajo radica especialmente en la narrativa de la imagen, ya que en la mayoría de ellas encontramos una crítica social, política y en algunos casos hasta ecológica.

Aunque la mayoría de sus trabajos se basan en el uso de  “stencil” y aerosol, también podemos encontrar dentro de su repertorio, instalaciones y hasta esculturas. De ahí  que hablemos de él en esta ocasión, pues nos hemos encontrado una de sus obras que seguramente conocen. ¿Recuerdan de niños esos juegos con forma de auto o cohete en los que te montabas y al introducir una moneda  comenzaba a moverse de adelante a atrás al ritmo de una canción pegajosa?

Ahora imagínense este juego, pero adaptado a la forma de un delfín con ojos entreabiertos al mimo tiempo que arrastra una red de su cola; en la base se asoma el mar (o al menos eso suponemos), y un barril amarrillo de donde emana una sustancia negra. Claramente podemos comprender que se trata de un delfín dando un salto fuera del agua, en la que se encuentra un barril de donde se escapa el petróleo. Esto no sólo hace referencia al daño ecológico que se ha venido dando últimamente por parte de empresas que se encargan de extraer el crudo. Sino también, y más específicamente, a los derrames de petróleo que se han suscitado en aguas oceánicas, dañando no solo la claridad del agua, sino también el entorno de plantas y animales.

Esta imagen que hace un par de meses nos compartiera Banksy es una clara crítica a las empresas (no sólo a las petroleras) que dañan el medio ambiente a costa del beneficio propio. Sin dejar del lado otro elemento de relevancia, la red de pesca que arrastra el delfín con su cola, que puede ser interpretado como otra critica, pero en esta ocasión hacia la caza ilegal de estos animales. De modo que en una sola obra, el artista ha incluido dos elementos de reflexión hacia los problemas existentes en contra de animales marinos.

La mirada del delfín, con los ojos casi cerrados en actitud molesta nos muestra cómo debe sentirse un animal en esta situación, o al menos, como es que el artista cree que puede o debe sentirse, ¿o es a caso la propia mirada del artista?

Es por esto que Banksy se ha ganado un lugar dentro del gusto de muchos de nosotros (aunque no dudo que existan personas a quienes no les agrade para nada). De modo que seguramente veremos algunas de sus imágenes en adelante.

No Hay Más Artículos