Tania Candiani es una de las artistas más sobresalientes de la escena contemporánea en México, su obra ha sido exhibida en varios museos a nivel nacional e internacional, explorando medios alternativos.

Este año Tania Candiani presenta Cinco variaciones de circunstancias fónicas y una pausa, una exposición integrada por obras que se interrelacionan y que exploran algunas posibilidades del sonido y su simbiosis con la arquitectura. En esta exposición, la artista muestra su madurez como artista al mismo tiempo que ofrece al espectador una exposición impecable. En esta pequeña entrevista nos habla de su interés por el arte y de su proceso de trabajo.

¿Cómo te interesaste por el arte?

Siempre me ha gustado, la familia de mi madre es de músicos, y mi padre es arquitecto, es un gran observador, él me enseño a ver. Creo que fue partiendo de esta influencia y del hecho de ser muy reflexiva.

A pesar de no haber estudiado arte  -yo estudié literatura-, hacía pintura por hobbie y un amigo que vio unas pinturas mías me invitó a una exposición, de manera muy casual. De ahí me siguieron invitando a varias exposiciones y entonces comencé a participar en todo y de pronto me convertí en parte de esta generación de artistas del norte. Al final me gustó mucho como medio de expresión, me servía más que la escritura y me puse a trabajar.

Lo siguiente fue conseguir una beca de jóvenes creadores de los estados, y luego de jóvenes creadores con trayectoria, y así eventualmente… que es como el único modo de ir sobreviviendo de esto.

¿Qué le recomendarías a los jóvenes que se interesan por el arte?

Que no se crean todo lo que digan en la escuela, que siempre investiguen más allá de lo que les dejan investigar. Está maravilloso investigar en libros, pero también está maravilloso dejarse llevar por la red, ir teniendo estas búsquedas a partir de las cuales pueden explorar otros temas.

Si les interesa un tema y si quieren trabajar un tema que busquen qué artistas han hablado ese tema para que no piensen que son la única persona que se les ha ocurrido alguna idea que ya fue hecho.  Es bueno saber que ya se hizo, no siempre se trata de inventar cosas, pero sí de intentar reinterpretar lo que ya se ha hecho.

En segundo lugar es importante disfrutar del trabajo, si uno no está disfrutando del trabajo es que no tiene nada que decir de él. Y siempre registrar todo, aunque sea algo pequeño hay que registrarlo bien, invertir en un buen registro de la obra porque con ello puedes intentar aplicar a becas para jóvenes, o entrar a concursos que son las mejores maneras de entrar a exposiciones.

¿Cómo fue el proceso para realizar Cinco Variaciones de circunstancias fónicas y una pausa?

Todo empezó todo por la invitación de Tania Aedo y Karla Jasso, la directora y la curadora del Laboratorio Arte Alameda,  hace dos años para tener una exposición individual aquí.

Con Karla había hablado de traer a este lugar una pieza en específico, una obra sonora que hice con relojes eléctricos que hice para la bienal de Cairo que consistía en 3,000 relojes despertadores puestos en una repisa que emulaban el sonido de la lluvia. Hice muchas versiones de esa pieza pensando en el sonido, no precisamente en el sonido del tiempo, sino lo que puede convertir todo el sonido en el tiempo acumulado.

Luego hice esta pieza en el MUAC de los globos que se inflaban y desinflaban, también lo entiendo como una pieza sonora debido al sonido de la respiración que se recreaba al inflar las piezas, y la tensión del material.

Cuando me invitaron a esto se me planteo que a partir de esta pieza como punto de partida se me preguntó qué era capaz de explorar con el sonido, es decir, fue un acto de provocación muy interesante. Empecé a pensar qué se puede hacer al respecto, y como puedes ver la narrativa es el hilo conductor en la exposición y en mi trabajo. Por muy disímiles que pueden ser los medios que utilizo tiene que ver con el lenguaje.

Durante la historia de la humanidad ha habido un montón de intentos de inventores de varias disciplinas tratando de hacer máquinas parlantes, entonces yo retomo esa investigación, tiene mucho de un gesto de homenaje a los primeros órganos, de hace unos siglos y al órgano como instrumento como casi divino, con la intención de crear música que pareciera divina. En mi pieza titulada órgano cambio por lenguaje el que antes era el lugar de la música, para humanizarlo un poco, a tal punto que lo considero como una persona.

Las pianolas están basadas en rollos de piano mecánico, tiene una materialidad musical, pero me interesaba dejar el mecanismo esté expuesto, para mostrar lo que está detrás de la ilusión de que son instrumentos que se tocan solos, mostrar cómo por medio de pequeños orificios que pueden ser mas largos o más cortos, es de lo que dependen los tonos, que fue la primera vez que se utilizó el sistema binario para hacer música. Las pianolas tienen una parte mecánica total: su motor y las bandas, y la parte electrónica, su lector con leds que van por detrás del rollo de papel.

Pensé en el graffiti como criptografía porque pienso que es la caligrafía de nuestros tiempos por excelencia, si no conoces cómo escriben, no puedes leerlo simplemente, así que aunque cuentes tu secreto, estará oculto. De la misma manera el mensaje del confesionario no se escuchará en este mismo lugar, sino que alguien en otro lugar escuchará el mensaje pero estará modificado con unos filtros, entonces nadie te puede reconocer.

Para elaborar estas piezas ¿recibiste soporte o aprendiste por tu cuenta para desarrollar tu idea?

Este es un trabajo de colaboración con muchísima gente, que es lo que aprendí hace mucho tiempo. Si quieres un sillón para la exposición, tienes que ir con un tapicero, con una maquetita en plastilina. También para ellos es como un reto, y cambian su panorama de día a día, pero el producto es realmente un sillón porque ellos conocen perfectamente el proceso para realizarlo.

Este es el caso de estas piezas, detrás hay ingenieros electrónicos,  ingenieros mecánicos, programadores, diseñadores industriales, fabricas, todo esto son procesos industriales. Afortunadamente para esta exposición tenemos el apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes y fundación Bancomer. No es que siempre  se pueda trabajar de este modo tan afortunado, a veces tienes que buscar el apoyo por tu cuenta y entonces la producción cambia.

¿Cuál de las piezas que integran esta exposición es tu favorita?

Esta muy difícil, cada una de estas piezas me dicen algo diferente, cada una tiene su belleza, no puedo decir una en específico…

Cinco variaciones de circunstancias fónicas y una pausa se inaugura el martes 30 de octubre a las 8:00 pm, en el Laboratorio Arte Alameda, en el centro de la ciudad de México. Para conocer un poco más visita la página oficial de Tania Candiani y el micro-sitio de la exposición o la página del Laboratorio Arte Alameda.

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