Es muy común que la obra más famosa de un artista se convierta en una sombra impresionante que se levanta sobre todo su trabajo, el cual muchas veces pasa desapercibido. Este es el caso de J. R. R. Tolkien, quien parecía deslizarse hábilmente entre el dibujo y la literatura, el primero usándolo como medio para desarrollar sus mundos.

El arte de Tolkien fue reunido por Wayne G. Hammond y Christina Scull en su libro J. R. R. Tolkien: Artist and Illustrator. Por suerte para todos, el artista tenía archivados cuidadosamente todos sus dibujos, con captions y todo.

Cuando The Hobbit  fue publicado por primera vez en 1937 las ilustraciones de Tolkien vieron la luz, sin embargo, otras de sus obras que son dignas de ser admiradas han sido enterradas para muchos que no habían tenido la oportunidad de sumergirse en el mundo del autor. Yo nunca he sido fan del trabajo de la tan exitosa franquicia…o más bien nunca me he tomado el tiempo de ver de qué se trata todo lo que Tolkien construyó (y lo que Hollywood ha aprovechado para crear uno de los proyectos fílmicos más lucrativos y ambiciosos de la historia), pero después de ver su trabajo visual corrí a buscar sus libros.

The Art of the Hobbit : White Dragon from The Art of the Hobbit is published by HarperCollins

Su medio favorito es claramente la acuarela, la que le agrega un aire de fantasía que va muy bien con la historia. Las ilustraciones de Tolkien son cuidadosas en el detalle y son un reflejo del amor que le tenía al mundo que imaginó, aparte de que su estilo es constante en cada una de ellas y son algo que debería ser igual de reconocido que su obra literaria.

The Art of the Hobbit : Smaug Flies from The Art of the Hobbit is published by HarperCollins

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