Es aún muy diversa la opinión de las personas sobre los tatuajes. Hay quienes lo consideran una flagelación al cuerpo, una acción que irrumpe su belleza natural, hay quienes piensan que es una conducta descontextualizada proveniente de otras sociedades o épocas, que no tiene cabida en la sociedad actual. Para los artistas, el tatuaje es un plano más de expresión, una variación de lienzo. Si hay quien elabora su arte en lino o madera, en planchas de metal, acrílico y demás, hay también quien utiliza la piel como canvas. Así como el arte tradicional, el tatuaje no responde a una estética general, y por el contrario, encuentra riqueza en la experimentación y ejecución del artista tatuador.

Kenji Alucky pertenece a una corriente no tan tradicional del tatuaje. Sus diseños no tienden a lo figurativo y se apoyan más en las líneas y las figuras geométricas, en especial fractales. La exquisitez de su trabajo radica en el detalle de las figuras: no por ser figuras geométricas son sólo imágenes planas, al contrario, utilizando un elemento tan simple como el puntillismo, Alucky logra dar profundidad, sombras y texturas a sus diseños. También es importante reconocer el uso de la línea, en muchos casos completamente recta, en sus diseños. Las líneas suelen ser complicadas al momento de tatuar, ya que una posición incorrecta del área tatuada, un movimiento ligeramente fuera de secuencia, o un error de percepción pueden hacer que la línea se vea o sea tatuada chueca. Alucky utiliza la línea de forma fluida y perfecta, incorporándola con las demás figuras que, aunque son geométricas, se conjugan para formar imágenes orgánicas, florales, silvestres; fractales que dan origen a cristales de nieve y mandalas.

Kenji Alucky es un artista japonés, ubicado principalmente en Hokkaido, aunque constantemente esta viajando por todo el mundo.

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