Todavía creo en el amor (…). Pero en lo que hay que creer es en las personas, vulnerables, imperfectas, no en una abstracción, por admirable que sea.

Pascal Bruckner

La Paradoja del Amor

Había una vez una historia, pero historias, claro, historias siempre hay, muchas.

Había una vez esta historia. Esta historia de amor.  Esas historias que uno cree de amor, pero al final, cuando se llega a la cuenca en la que hay que caer para ver qué sobrevive, resulta que no era amor. Que no era amor y que no era nada.

Resulta, al final de algunos libros, que la historia era un pretexto ¿para qué? Ese es el tema.

Esas historias, me recuerdan a este otro libro del que sí estoy dispuesta a hablar: La Paradoja del Amor de Pascal Bruckner. Realmente da igual si el título del libro es ese o no, el amor siempre es una paradoja. ¿Qué valiente sale bien librado de la batalla de definir amor? Personalmente me protejo en la Real Academia de la Lengua Española y les digo que el amor es:

Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

RAE

Pero vamos a lo que nos compete. Ya sé que siempre termino hablándoles de más.

Pascal Bruckner hace algo fascinante con La Paradoja del Amor, pone en tela de juicio y enredo la definición occidental del amor. La definición que, irónicamente, se asemeja bastante con lo que, tristemente, dice la RAE del amor ” partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro … ” El amor, para esta cultura, pareciera no poder estar desligado de la posesión y dominancia de uno por el otro. Nos hemos vuelto, en apariencia, delegados de la “libertad”. Se habla de libertad a diario: libertad de mercado, libertad de pensamiento, libertad de tránsito, libertad de negocios, libertad de cátedra, ¿libertad? El concepto nos ha rebasado. No me sorprende, el lenguaje, que nos otros mismos forjamos, nos pasa en algún punto para dejar de existir. La libertad, concepto que es, pero no existe. ¿Cómo eso? Así: es, pero no se manifiesta en la la cotidianidad de los sujetos que lo procuramos en nuestro discurso diario, al menos no en la mayoría.

La libertad no es relajamiento, sino mayores responsabilidades. No aligera, carga. (…) nunca han pesado tantas presiones sobre nuestros hombros. Ese fardo explica en parte cierta dureza en los romances contemporáneos.

Ls Paradoja del Amor

La situación es que hoy, la comunicación, el amor y la libertad son banderas que parecen resolver todo y no resuelven nada. Por el contrario, nuestras definiciones aplicadas de amor nos han llevado a un tropiezo evidente. Dice Bruckner:

Se le pide todo al amor en nuestros ambientes; se le pide demasiado, que nos embelese, que nos destroce, que nos redima. En ninguna cultura como en la nuestra, se le asigna una ambición tan grandiosa.

La Paradoja del Amor

En fin, La Paradoja del Amor es un ensayo riquísimo para entender y reflexionar sobre las mentadas mariposas en el estómago tan elogiadas y tan anheladas. Un ensayo para entender que las mariposas en el estómago se van y lo que se queda, eso que se siente en el vacío, tal vez, sólo tal vez, sea amor.

La Paradoja del amor

Texto por María González

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