Ramiro Chaves es un artista Argentino radicado en México desde hace algunos años, su trabajo que es una exploración documental y artística muestra la simplicidad de las formas, colores y texturas que nos rodean. Sus fotografías parecen hacer eco de los murmullos de lo cotidiano, las maravillas que perviven en las cosas simples… su mayor habilidad es poder captar por medio de sus fotografías los paisajes mundanos de la vida cotidiana para transformarlos en una especie de abecedario de la nostalgia.

En esta pequeña entrevista Ramiro Chaves nos ha regalado un poco de su tiempo para hablarnos de su vocación por la fotografía y su pasión por Miramar…

¿Cómo comenzaste a interesarte en la fotografía?

Siempre me interesó  el arte en general, pero académicamente primero estudié cine y me di cuenta que la fotografía era una forma muy concreta de desarrollar mis intereses creativos sin mucho intermediario.

¿A qué fotógrafos o artistas admiras y por qué?

El que más admiro es Hiroshi Sugimoto porque considero que es de los que han convertido al medio fotográfico en un arte completo a partir de sus características únicas.

¿De qué tipo de cosas te interesar hablar por medio de a fotografía?

Me interesa hablar de cómo la diferencia ontológica entre pasado, presente y futuro puede ser cuestionable, al menos simbólicamente.

Al observar tu trabajo es un poco difícil determinar si es un proyecto documental o un proyecto de fotografía plástica…  ¿cómo defines tu propio trabajo?

Me gusta esa frontera de la poca definición. Esa incógnita es de los aspectos mas interesantes de la fotografía. Defino a mi trabajo como “arte” en términos genéricos…y el principal medio que uso es fotografía.

¿Cuánto tiempo llevas en México y de qué forma ha influido en tu obra?

Llevo 11 años viviendo en Méxio y la condición de ser extranjero, de otro lugar, ha sido y será siempre un factor determinante en el contenido y la forma de mi trabajo. De alguna forma soy extranjero en México, a pesar de sentirme en casa hay cosas que no cambian, es información tatuada en nuestro ADN. Y a la vez ahora cuando voy a Argentina también soy extranjero allá. Es un don para mí.

Háblanos un poco acerca del proyecto Miramar

Miramar es el único pueblo en la costa de la Laguna de Mar Chiquita, zona rural sokera de la provincia de Cordoba, Argentina.

Miramar fue una colonia turística desde los años 20 – 30, con mucha inmigración europea como en toda Argentina, y hay muchas leyendas y algunas pruebas de que hubo inmigración de nazis huyendo de la guerra. En los años 70 hubo una gran inundación causada por unos fenómenos naturales poco conocidos sobre la laguna, y esta inundación se comió a la mitad del pueblo, a la parte mas desarrollada frente a  la laguna.

Durante mucho tiempo fue un pueblo en ruinas inundadas. Recuerdo nadar cerca de la cúpula de la iglesia y otros edificios esqueléticos inundados. En el año 92 realizaron una serie de implosiones para derribar estas ruinas y que Miramar pudiera ser un pueblo turístico nuevamente pero hasta el día de hoy todavía se pueden encontrar arquitectura y  restos de presencias humanas resurgiendo de la laguna, que por cierto se esta comprimiendo en su tamaño, el agua se esta yendo. Hoy es un pueblo turístico, que esta creciendo mucho debido al dinero proveniente de las utilidades de la agricultura industrial argentina (con todas las consecuencias y reflexiones que puede partir de ahí).

Conocer esta laguna para mi, era conocer el mar. Recuerdo tormentas y alucinaciones paisajistas a muy temprana edad y hoy creo que la influencia de este paisaje fue determinante para decidirme a ser artista y fotógrafo.

Desde el año 2006 estoy realizando fotos una vez por año al menos, a veces más. Siempre ha sido un ejercicio muy simple de ir a visitar a mi abuela y a tomar fotos. Levantarme a las 4 – 5 de la madrugada, ganarle al sol, hacer fotos, volverlas cada vez mas meditativas y complejas técnicamente, regresar a comer y dormir la siesta y lo mismo en la nochecita. Así durante estos años, revisitando los mismos lugares y conociendo nuevos cada vez. Elegir arboles ahogados por el agua y detalles que me voy encontrando.

Este año falleció mi abuela Norma y todo ha tomado un rumbo muy diferente. Ya no tengo casa donde llegar, mi abuela era el último eslabón sanguíneo que me ataba a ese lugar, aunque tengo muchos amigos muy queridos que me conocen como nadie.

A partir de este acontecimiento personal mi idea para este 2012 es darle un giro al proyecto, no sé si un cierre pero si una forma diferente de abordar este lugar. Seguiré haciendo fotos pero esta vez quiero mostrarlas ahí, en algún lugar publico o en alguna ruina y que la gente pueda ir a verlas. También me gustaría extender mi practica, hacer una película pequeña, instalaciones, algo relacionado con arquitectura, talleres con la gente de ahí,  colaboraciones con instituciones culturales de Miramar, etc. De alguna forma voy a estar inventando una residencia (formato tan sobado y padre del mundo del arte)  Una de las cosas que voy a hacer es rehabitar una torre nazi abandonada y ahí generar una especie de ficción refundacional territorial. También me gustaría invitar o llevar de alguna forma cierta presencia mexicana a Miramar, inventar una historia de relación latinoamericana, que mis amigos de acá conozcan este lugar tan importante para mi.

Mi intención es que todo este proyecto raro y personal que quiero hacer pueda insertarse, al menos como una pequeña historia, en la vida de la gente de Miramar.

¿Por qué? ¿Por qué no?

Cuéntanos un poco sobre el Pabellón Ramírez y el Proyecto Neter

El Pabellón Ramires fue un proyecto que coordine en Neter, un grupo y espacio independiente de arte que tenemos junto con un grupo de amigos. El Pabellón es una exposición colectiva en la cual participamos varios artistas de Neter y otros invitados externos al proyecto y no necesariamente artistas también, hubo arquitectos, diseñadores gráficos e industriales. A partir de una investigación que vengo realizando sobre Pabellones históricos de México en ferias internacionales y sobre la obra de ciertos arquitectos relacionados con estas historias, propuse que interviniéramos un edificio especifico que la casa tiene.

¿Qué recomendaciones le harías a los que están empezando a hacer fotografía?

Que tomen fotos todo el tiempo al principio. Que se arriesguen en algún sentido, si se sienten cómodos algo ni del todo bueno pasará. Que si no tienen una obsesión dejen la foto. Que asuman que muchas cosas se tardaran el triple de tiempo en concretar.

C onoce un poco más del trabajo de Ramiro Chavés aquí y vista el sitio de Neter.

No Hay Más Artículos