El diseño gráfico, el arte de comunicar y simplificar un mensaje. La venta de un producto a un cliente dispuesto a consumir. En la historia del cine, el póster ha sido el vehículo de venta más directo. De su atractivo dependía su consumo.

Los pósteres promocionales de los años 50 solían centrarse exclusivamente en las estrellas que protagonizaban las cintas. Un elemento puramente egocéntrico, el sueño de toda niña que viaja a la gran ciudad con aspiraciones de artista. Con Saul Bass, pasó a convertirse en un elemento más de la trama, esencial para despertar el interés y la incertidumbre del espectador.
Saul Bass, publicista, diseñador de logotipos, experto en imagen corporativa, salió a la superficie cinematográfica en 1950, con la llamada del director Otto Preminger, quien lo invitó a diseñar el póster para su película Carmen Jones (1954). A partir de su primera aportación a la imagen del cine, el resto de los trabajos vinieron solos, siendo catapultado hasta la cúspide del séptimo arte.
Carmen Jones Saul Bass
Una obra caracterizada por trazos simples, conseguidos gracias a cortes de cartulina, que saltan los límites de la geometría y prima la libertad artística por encima de todo. Obras sencillas y claras permitían que la mente del futuro espectador divague sobre la trama. No importan los actores, importa la historia. Un destacado minimalismo que resultó completamente desconcertante para esa época.

Desconcierto, intriga, suspense, Alfred Hitchcock. Saul Bass mantuvo una especial colaboración con el genio del terror psicológico. No sólo diseñó la espiral para representar el amor más allá de la muerte  en Vértigo.  Para la película más importante del cineasta británico, Psicosis, su colaboración fue más allá del poster y la tipografía de los títulos. El neoyorkino ilustró el storyboard de la clásica escena de la ducha. Una situación que genera la duda de quién fue el verdadero director de la famosa escena.
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Su relación con el cine le llevó a la creación del clásico logotipo de los estudios Warner, hoy un referente retro, utilizada en las películas durante los setenta y ochenta. Un símbolo relegado en 1985 a la rama cinematográfica y editorial de la compañía Warner. El logotipo fue recientemente  recuperado por Ben Affleck para su última película, Argo, ambientada en el Hollywood de 1979.

Desde su primer aportación con Otto Preminger en 1954, hasta su última en 1995 con Martin Scorsese, realizó una producción de 57 póster cinematográficos. Trabajó para los mayores directores de la época: Billy Wilder, Martin Ritt, Stanley Kubrick, John  Ford, Danny De Vito…
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Su característico diseño llevó a la realización de una página web tumblr “Minimal Movie Poster” que mantiene vivo el estilo de Saul Bass, con la creación de los posters de las películas recientes como si hubieran sido creadas por el propio diseñador. Su influencia también se deja ver en la intro de la serie Mad Men y en la película “X-Men: Primera generación“.
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