Las pinturas del artista Scott G. Brooks predominan lo figurativo como también su gusto por el retrato y definitivamente las situaciones cercanas a lo bizarro. Suele utilizar y así mismo disfrutar de sus temáticas con contenido humorístico social, refiriéndose así a momentos tanto políticos como psicológicos. Al encontrarse usted con una pintura de Brooks podrá fijarse a primera vista que sus proporciones anatómicas no van concorde con el canon establecido sino que más bien pertenecen a un nuevo mundo, un espacio distorsionado en donde lo esencial resulta ser un poco de desorden. Personajes con cabezas enormes, brazos totalmente ‘debiluchos’ e incluso ojos desorbitantes son algunos de los aspectos que conforman la obra del artista.

Brooks asegura hacer uso de un lenguaje de fácil comprensión con el que cuenta historias y relatos que más adelante dan a entender las figuras, los símbolos y elementos esenciales para su narrativa. Se describe a sí mismo y a su trabajo de la siguiente manera.

“Mi trabajo, como el mundo y las personas que lo habitan, es multifacético. Crudo,  relatos incómodos de los que no se habla o socialmente aceptables que me atraigan. Los dramas sociales, políticos y psicológicos, son llevados al lienzo o al papel, y en el proceso aprendo más sobre mi mismo y busco la comprensión de lo que motiva a los de mi alrededor”.

Es entonces la pintura el medio por el cual nuestro artista norteamericano se apropia del espacio, lo siente, lo intuye y llega a sentirse parte de él, porque creó su propio entorno y su momento de lucidez en el cual va a poder y ha podido moverse para el lado que le plazca. Es así como siente tal satisfacción de exhibir muchas de sus piezas, que comienzan como una obra bastante colorida pero si usted logra detallarla bien, va a encontrar algo más allá que unos colores resplandecientes. Simplemente es cuestión de atención.

Su sitio web lo encuentra acá mismo. http://www.scottgbrooks.com/

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