La tecnología en cámaras nos ha sorprendido siempre con nuevos efectos que hacen la diferencia al tratarse de capturar un momento especial.

El efecto conocido como Slow motion o cámara lenta se ha usado comúnmente en los deportes, ya que la velocidad que se produce es tal que no se pueden apreciar con precisión ciertos detalles que marcan la diferencia entre una victoria o una derrota.

Podemos decir que hay cámara lenta porque te permite retrasar artificialmente una acción con el fin de aumentar el impacto visual o emocional. La cámara lenta se obtiene rodando una escena con un número de imágenes por segundo superior a la velocidad de proyección. Al pasar el registro con un número de imágenes por segundo normal, la escena, más larga, da la impresión de desarrollarse lentamente.

Algunos efectos como la explosión de un globo, la caída de un rayo, el aleteo de un colibrí o el derrumbe de un edificio pueden ser mejor apreciados con este tipo de efecto.

En cine este efecto hace énfasis en escenas que requieren mayor atención como las heroicas, de acción, suspenso, románticas, etc.

Este efecto lo podemos tener al alcance de la mano con los nuevos teléfonos inteligentes y aplicaciones que permiten hacer de nuestros momentos divertidos, emocionantes o escalofriantes algo asombroso.

A continuación te mostramos algunos ejemplos de esta técnica aplicados para diversos usos:

Un ejemplo de los teléfonos que ya incluyen este tipo de tecnología es el nuevo Sony Xperia™ Z5 Premium, que te permite jugar con el tiempo para crear increíbles tomas.

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