Toda la semana he intentado pensar en una situación en la que escuchar a The Avalanches no sería una opción, no he podido. Yo tenía 13 años cuando escuché por primera vez al grupo de DJs australianos, para mi fue toda una revelación. Escuché Frontier Psychiatrist cerca de 20 veces en un día, se la enseñé a mis amigos, solo me preguntaban: ¿qué es esto? Y es verdad, The Avalanches no es para todos, sus canciones están llenas de nostalgia y misterios escondidos entre los fragmentos que eligen para conformarlas, para algunos es raro, para otros es impresionante. Tuvieron que pasar 16 años para que sus seguidores más dedicados pudieran escuchar una nueva entrega, para mi solo fueron unos 7 (con sabor a 100).

Wildflower es más de lo que esperábamos de una banda que creímos desaparecida para siempre después de su álbum debut Since I Left You. The Avalanches ahora decidió probar con artistas que prestaron sus voces, como Danny Brown y Chaz Bundick de Toro y Moi. Todo comienza con The Leaves Were Falling, una intro breve de 15 segundos que se va transformando en Because I’m Me. Sin embargo, es Frankie Sinatra la que nos hace pensar “diablos, esto de verdad está pasando, estoy escuchando a The Avalanches de nuevo”. Frankie Sinatra es perfecta, es como escuchar Frontier Psychiatrist en MTV por primera vez. La canción tiene un estilo incomparable, combinando samples retro con una nueva voz, trompetas y batería energéticas, una parte de Favorite Things rap y un video muy extraño que acompañó a este primer single.

Llegamos lentamente a Subways, un poco más dance. Wildflower es un álbum que fluye, es un viaje en el tiempo increíble con las selecciones de el grupo, todo el tiempo es nostalgia, recuerdos, una batalla por intentar identificar de dónde sacaron ciertos sonidos, una batalla que al final fue fallida para mi: solo logré identificar el intro de You think I ain’t worth a dollar but I feel like a millionaire de Queens of the Stone Age al inicio de If I was a Folkstar y el famosísimo himno de Broadway ya mencionado. Se preocuparon por el ritmo en el que transcurre el álbum, a veces más lento con algunas y subiendo en otras. En realidad, muchas de ellas se pueden escuchar por sí solas pero todas están conectadas. Es muy romántico pensar en que todos los fragmentos que ahora conforman las canciones en éste álbum ya fueron parte de otras y estos australianos encontraron la forma de hacerlas convivir en perfecta armonía, todo para crear uno de los sonidos más únicos que hemos tenido el placer de escuchar en el 2016. Hay algo en Wildflower que me hizo muy muy feliz, quizás son sus tonos pegajosos, sus recuerdos, su misterio y su tranquilidad en ocasiones. Quizás sea Father John Misty en Saturday Night Inside Out, The Noisy Eater con su aire infantil (la canción literalmente habla sobre tener hambre), la temática de la contracultura o la portada que eligieron para el disco. No hay ni habrá un tiempo en el que no sea adecuado escuchar a estos genios, sentarse y dejarse llevar en el viajesote de esta banda, dejarlos hacerte sentir, porque en realidad, de eso se trata la música de The Avalanches, de sentir. Wildflower está hecho para escucharse de cabo a rabo, sin pausas, con excepciones algunas canciones se pueden escuchar sin el contexto de las demás, pero el álbum es mucho más entretenido al escucharse completo.

Al ser fan de The Avalanches, uno comienza a acostumbrarse a las largas esperas. Cuando terminas de escuchar Wildflower lo único que puedes sentir es tristeza, lo más probable es que no tengamos nada nuevo de ellos por mucho tiempo, y está bien, las largas esperas siempre traen muy buenas recompensas. 

Puedes encontrar Wildflower en todas las plataformas.

Las favoritas: Frankie Sinatra, If I was a Folkstar, Saturday Night Out.

Recommended Posts