Las nominaciones para la entrega número 89 de los Premios de la Academia y las Artes se dieron a conocer el día martes en la mañana durante un evento, algo inusual en su formato, en streaming en vivo filmado en seis ciudades diferentes alrededor del mundo.

De lo más destacable fue la cinta “La La Land” que con catorce nominaciones incluidas mejor película, mejor director, mejor actriz y actor y mejor guión original, entre otras, empata el record junto con “All about Eve” (1959) y “Titanic” (1997) a más nominaciones por cinta en el mismo año.

Y si, consiguiera llevarse 12 de esos premios, pasaría a la historia como la película con más estatuillas en la historia de la ceremonia.

También pareciera que la controversia del 2015 y 2016, con el hashtag #OscarSoWhite como estandarte, realmente retumbó en los oídos de los organizadores. Pues éste año son seis los actores afro-americanos nominados al Oscar, con diez categorías en total con representes afro-americanos.

Personajes como Ruth Nega por su papel en “Loving”, Mahershala Alí  en “Moonlight” y Denzel Washington que actúa y dirige la cinta “Fences” encabezan la lista con sus papeles protagónicos. De igual forma en la categoría de actriz de reparto, de las cinco nominadas, tres son afro-americanas: Octavia Spencer por “Hidden Figures”, Naomie Harris por “Moonlight” y Viola Davis por “Fences”.

Además de esto, detrás de cámaras los directores de “Moonlight” Barry Jenkins y del documental“13th” Ava DuVernay también entrarán a la contienda como mejor director.

Si se considera que sólo 29 personas de color han logrado obtener una estatuilla en la historia de la academia desde 1929 y que es la ceremonia con el mayor número de nominados afro-americanos, resulta ser un año mucho más diverso en comparación.

Y tal pareciera éste es el año de “romper el molde” para la academia.

Por una parte, el documental “O.J.: Made in America” tiene una duración en total de siete horas y 47 minutos, convirtiéndola en la cinta más larga en ser nominada a un Oscar.

La película que fue presentada por primera vez como parte de la serie “30 for 30” de ESPN ha levantado algunas cejas, al ser concebida, y hecha principalmente, para ser transmitida en la televisión, no en una sala de cine.

Amazon, por su parte, también sentó un precedente siendo el primer estudio surgido de un servicio “streaming” en tener una nominación por “Manchester by the sea” de Kenneth Lonergan a mejor película del año, además de otras seis nominaciones.

En un escenario más “paradójico” por así llamarlo, tras comentarios recientes del actual presidente de Estados Unidos de Norteamérica, Meryl Steep consiguió su vigésima nominación al Oscar por su papel en “Florence Foster Jenkins”.

Otro peculiar nombre que surgió entre las nominaciones, es el de Mel Gibson, actor y director que años atrás generó una fuerte polémica a su alrededor resultado de comentarios antisemitas y que había permanecido relativamente ausente de la gran escena Hollywoodense desde entonces.

Hoy pareciera “subirse de nuevo al caballo” con su cruda cinta “Hacksaw Ridge”, también nominada como mejor película.

Entre las sorpresas, también hubo cierto asombro por aquellos que “brillaron por su ausencia”. Los olvidados, para sorpresa de muchos, resultaron ser Martin Scorsese y su cinta “Silence” en las principales categorías; la actriz cinco veces nominada, Amy Adams de la cinta “Arrival” de Denis Villeneuve;  Tom Hanks  por “Sully” de Clint Eastwood; yla completa ausencia de “Deadpool” y su protagonista Ryan Reynolds.

Aunque por escasos minutos, tanto Adams como Tom Hanks sí aparecieron como nominados en la página web oficial de la Academia.

Los que pasarona segundo plano, contrastando con la apabullante presencia en años anteriores, fueron los iberoamericanos. Sólo tres fueron los nominados: El mexicano Rodrigo Prieto a mejor fotografía por la película “Silence” de Martin Scorsese; El músico puertorriqueño Lin-Manuel Miranda a mejor canción por “How Far I’ll Go”  de la cinta “Moana” y el cortometaje español “Timecode” de Juanjo Giménez.

En sí pareciera que La La Land pudiese ser la gran ganadora de la noche. Pero, recordemos que en general los musicales suelen tener ciertos problemillas con los miembros de la academia.

Su director Damien Chazelle, quien ya había encantado con su jazzera Whiplash hace dos años, ha tenido buena recepción como director en esta entrega. Chazelle también ha sido nominado como mejor director en los BAFTAS (British Academy of Film and Television Arts) y en los Directors Guild Awards.

Pareciera una clara ganadora, ¿cierto? Pero si miramos la historia y el contexto político, la duda nace. De primera instancia, los musicales no son los que generalmente ganan categorías como Mejor guión original o Mejor canción original, y categorías como Mejor Actor y Mejor vestuario tienen competidores fuertes a vencer.

Es así que aún está en veremos. Tanto puede que suceda como en los Golden Globes y “La La Land” sea la gran ganadora que maravilla y enamora al público en un complicado año electoral, como que “Moonlight” con su director Barry Jenkinds,  sea esa “pequeña pero potente producción” que triunfe al final coronando así un año que pretende ser más inclusivo.

La moneda está en el aire.

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