Sabemos que todo lo fabricado por el hombre está hecho para ser desechado algún día. Algunas cosas para durar años, otras para usarse una sola vez. Y sí, inevitablemente producimos basura.

Pero, ¿por qué seguir consumiendo todo aquello que desde su concepción fue pensado para ser inmediatamente basura? Y lo peor aún, a pesar de saberlo, se siguen fabricando con materiales nocivos. Ahí, como diseñadores, debemos de pensar minuciosamente el ciclo de vida de nuestros productos.

Cassie Mai (UK) pensó justamente en ello y así fue como desarrolló: Upcycling Project. Este producto está diseñado para reutilizar  las tapas de alimentos enlatados. Sabiendo lo filosas que son éstas, se aprovechó para darle un segundo uso. Con esto, Mai diseñó un mango que pudiera ser adaptado a la tapa. Esto permite extender el ciclo de vida del producto reduciendo su impacto ambiental.

Etapas tempranas del proceso de diseño.

El primer diseño era un simple medio círculo que se ajustara a la tapa. Sin embargo, más adelante, May modificó el cuerpo para hacerlo más ergonómico a la mano.

Desarrollo en 3D.

El desarrollo en 3D, permitió explorar la relación entre la herramienta y la tapa. Y, justamente gracias a ello, se pudo determinar que debía ser una herramienta sencilla y cómoda para el uso. Claro, partiendo de que el diseño inicial era delgado y no se ajustaba bien a la anatomía humana.

Diseño final.

El diseño final se enfocó en hacer de la herramienta más cómoda para ser manipulada. Por lo tanto, el resultado es un producto que no sólo cumple con su funcionamiento, también por su proceso de producción.Texto por Isaac Cruz.

 

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