Jaime Franco (Colombia, 1963) es uno de los artistas visuales más destacados de su país. Sus murales de tierra – una adición relativamente reciente a su obra – se han reproducido en espacios públicos en Colombia como el Museo de Artes Visuales, la Universidad Jorge Tadeo Lozano, así como para la Bienal de Arte Gilberto Alzate Avendaño.

En sus obras, Franco mantiene un diálogo que gira en un eje conceptual que es el de la estructura, mostrando texturas superpuestas donde los trazos nos van sugiriendo la idea de circularidad y descenso. El juego entre los diferentes pesos de los colores insinúa el equilibrio entre oscuridad y luminosidad, entre lo oculto y lo expuesto.  En esta entrevista Jaime Franco nos habla un poco de los murales y de su interés por el arte.

Háblanos un poco de la obra que realizas en las paredes de la  Galería TOCA

Esta obra lleva consigo un todo un proceso, en una primera etapa coloco una protección a la pared, luego voy marcando los contornos y luego lo cubro con barro. En Colombia trabajo con un barro volcánico que consigo en una región cercana de Bogotá. Aquí ya hice un proyecto en Oaxaca y conocí la región y pude descubrir algunos barros muy interesantes, el que utilizo para este proyecto es un barro de Santa María Atzompa, que cuando queda terminada la obra es muy blanco, pero en su forma cruda es muy oscura. Es suficientemente arcilloso y suficientemente dúctil.

En un sentido conceptual, esta obra es una alusión a la Divina comedia, la obra de literatura del siglo XII. En esta obra, Dante describe el descenso al infierno como un descenso al centro de la tierra… entonces esa noción del barro como centro de la tierra le da mayor connotación a esta obra en particular.

En otras obras, el barro me ha servido como una metáfora para aludir a lo efímero de las ambiciones humanas, es decir, ver como todo lo que haces se destruye, aunque se muy grande, importante y muy poderoso. El barro es una alusión a como puedes construir y eso algún día va a caer y desparecer para convertirse en otra cosa.  De hecho, en la mayoría de las tradiciones religiosas hay una noción de la creación que tiene que ver con el barro, desde las primigenias hasta las más evolucionadas.

¿Cómo descubriste tu interés por el arte?

Fue hace mucho tiempo, yo estudiaba ingeniería y no estaba satisfecho, me fui a Europa a estudiar en principio ciencias, estudiaba física y química y tampoco estaba satisfecho. En Europa tuve la oportunidad de abrir mis horizontes al arte y la cultura. Finalmente terminé cambiando mi orientación y me inscribí en la escuela de Bellas Artes, un poco tarde pero tampoco demasiado.

El detonante fueron muchas cosas, reflexiones personales, lecturas pero sobre todo fue el viaje a parís y la oportunidad de apreciar arte en una escala muy amplia tanto de cantidad de obras con la calidad de la misma. Tuve contacto con el arte tradicional europeo, pero también con el arte contemporáneo, y toda esa vivencia fue la que llevó a tomar la decisión.

¿Por qué crees que el arte contemporáneo es de tan difícil acceso?

Creo que llaman arte plástico a toda aquella manifestación del espíritu humano que no tiene una clasificación clara todo, no eran específicos para algo o no sirven para nada. La tradición del arte ha albergado una cantidad de objetos fabulosos pero no necesariamente especiales y en algunos casos carentes de valor.

Como consecuencia de esto, en el mundo contemporáneo se vuelve tan específico el conocimiento que es difícil que la persona del común discierna qué cosas valen la pena y qué cosas no valen la pena, la gente del común acaba pensando que esas obras deben ser buenas porque no las entiende, esa es una explicación.

¿Qué lugar tiene en tu obra la estructura?

Eso ha sido un poco más reciente en mi trabajo, al principio era más abstracto, minimalista menos relacionado con algún discurso artístico en particular. Hace un poco tiempo ahondando y profundizando en la palabra estructuras. No necesariamente tiene que ser construcciones en este caso es una estructura mental es una metáfora, se ha planteado muchos casos, para mi tiene mucho peso el concepto de estructura. Un pensamiento tiene que tener estructura, una novela, un pensamiento, una obra musical, en estas obras trato de expresar esto. Unas dentro de un marco más tradicional y algunas otras como esta que será de carácter efímero.

¿Qué le recomendarías a alguien que esté empezando en el arte?

Que se lo tome muy en serio, a pesar de ser muy divertido.  Es decir, el arte es divertido en el sentido de que hay mucha emoción y mucha motivación, pero no es un juego. El trabajo hay que tomarlo en serio desde el principio, en la investigación, en la ejecución, y también es importante estructurar el pensamiento. Es importante que la persona que ha hecho una carrera tenga una forma de pensar que le permita expresar su pensamiento. También le recomendaría ser dedicados, el trabajo de arte plástico requiere de mucha dedicación y de no esperar que las cosas surjan por sí solas, sino estar buscando.

La exposición en TOCA / Galería es la primera exposición de Jaime Franco en la Ciudad de México. Además de los murales realizados in-situ, Franco presentará una serie de obras que van desde pequeños bocetos sobre papel, hasta óleos de mediano y gran formato.  Se inaugura el sábado 13 de octubre, desde las 11:00 a.m. en Colima No. 174 esquina con Orizaba, en la Colonia Roma.

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