Estoy segura de que no fui la única que corrió a ver el tráiler de una película que ganó mucha atención por la curiosidad que generó en el público al anunciarse como un film grabado en una sola toma, sin cortes. Incluso con esta publicidad no se volvió tan famosa como lo que las personas que nos enteramos esperábamos. Yo esperaba que saliera en la conversación con al menos 3 grupos de amigos, no la escuché ni una vez. Estuvo un tiempo en la cineteca nacional en la ciudad de México, llenó la sala en la que la vi y últimamente han surgido muchas entrevistas con Laia Costa (Victoria) para discutir su destreza y su proceso. Al final, la película cumple lo que prometió, una sola secuencia, pero llega a lugares más especiales con su historia, su técnica, sus visuales y unos cuantos déjà vus (¿te acuerdas de esa noche en la colonia Roma?, que seamos honestos, no podemos negar. Victoria es sobre esas noches que comenzaron siendo las mejores de tu vida y terminaron en un infierno que te hizo preguntarte “¿cómo llegué aquí?”.

La entrega de Schipper fue rechazada por Sundance porque nadie creía que podía haber sido filmada en una sola toma, en realidad parece algo difícil de creer sabiendo que dura 2 horas con 20 minutos. Pero son estas horas las que permaneces en tu asiento lleno de nervios por el destino de una estudiante de intercambio que se encuentra en una noche de alcohol, drogas y delitos en Berlín con 3 tipos que conoció en un bar y a quiénes les entiende 40% de lo que dicen.

Victoria es natural y fluye de una manera impresionante. Schipper le permitió a los actores tener un papel más presente en las decisiones de sus personajes, en realidad sólo los aspectos generales y esenciales del plot fueron acordados desde antes y constaban de unas pocas reglas, entre ellas, no repetir el mismo dialogo más de dos veces. Es un milagro (agradecido) que Schipper haya decidido perseguir su ambición con esta película después de también haber sido rechazado por el festival de Toronto. Ambos, Sundance y Toronto, corrieron a agendar la película después de su premier, los batearon para mejor película extranjera para los Oscares, todo parecía un no.

Victoria necesitó 3 tomas para elegir la última como la decisiva, no hay efectos especiales, nada fuera del mundo tradicional de hacer cine, son dos horas y 30 situaciones difíciles que los personajes enfrentan a través de ellas. Un asalto a un banco, robar cervezas de una tienda, bailar en drogas, reír, amar, tocar el piano, Victoria lo tiene todo.

Es una película real, transparente, incluso te lleva a unirte a los personajes, es casi como si fueras parte de su gang y de sus malas decisiones, no parece que haya un guión, todo parece real. Victoria te va a mantener despierto en las noches intentando decifrar cómo se logró con una ciudad como Berlín ofreciéndole a una española y a tres alemanes infinitas posibilidades de crimen, deseo, descontrol y éxtasis. 

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