2. melodys echo chamber

 JUEVES

“Tenéis el mejor festival de la Tierra”. Lo dijo Richie James Follin, el cantante de Guards, y en Guards creemos (“In Guards We Trust” Black Bell, 2013). Lo dijo el miércoles, en la cita jornada previa gratuita de rigor antes de los 3 días oficiales de festival, que este año se celebró en el escenario Ray-Ban del mismo Parc del Forum, y no en el Arc de Triomf como en la pasada edición,  en el que tuvimos a los citados Guards y a The Vaccines como actuaciones más destacadas.

El jueves empezó el festival en sí, con actuaciones a pleno sol, como las de Wild Nothing. Su dream pop que tan bien suena en su último disco, salió huyendo en un escenario que se les quedó enorme, y se convirtieron así en una de las pocas decepciones del festival. En ese mismo escenario, los australianos Tame Impala dieron el que probablemente fue el mejor concierto del festival. Y es que Kevin Parker ya es una estrella, aunque no se comporte como tal. Bien es cierto que se echaron en falta más canciones del ‘Innerspeaker’, su primer disco, y también ‘Why won’t they talk to me’, canción que aún sigo preguntándome por qué no tocaron, siendo, para mi gusto, la mejor del ‘Lonerism’, el disco que les ha catapultado a la fama.

Antes del esperado y exitoso regreso de The Postal Service, de los que no puedo evitar destacar a Jenny Lewis sobre todo lo demás, tuvimos tiempo para disfrutar con “devoción” de Jessie Ware en el escenario Pitchfork. Ya nunca más tendré el lapsus de llamarla Jessie J, es evidente que están a años luz en cuanto a talento.

Grizzly Bear, pese a traer las luces y la disposición en el escenario más complicada del festival (los fotógrafos no acabaron muy contentos), estuvieron a la altura de ‘Shields’ su delicioso último disco, y sin duda el mejor de su carrera. Parecen ser conscientes de ello y por ello lo interpretaron casi por completo. Gran decisión.

La noche siguió con Fucked Up y su locura de directo. Ya tuve ocasión de verles teloneando a Arcade Fire (pese a ser grupos que no pegan ni con cola), pero aún me volvieron a impactar. El cantante se sacó la camiseta en la segunda canción y saltó al foso para darse un baño de masas en las primeras filas mientras se estrangulaba con el cable del micro.

Y en la otra punta del festival esperaban otro de los cabezas de cartel, los franceses Phoenix. Tuve ocasión de charlar con uno de sus trabajadores unos minutos antes de que empezara el concierto, y me dijo que había trabajado con muchos grupos y acababa aborreciéndolos, pero que con ellos todo era diferente. En su opinión, son únicos sobre el escenario y los vería cada noche hasta el fin de sus días. Tal declaración me dejo con expectación, y acabé dándole la razón. Estuvieron sorprendentemente de 10 desde la canción 1, y es que has de estar muy seguro de ti mismo para quemar tan pronto (canción 2 o 3) tu mayor hit (Lisztomania).

La noche acabó para nosotros con Animal Collective, a los que nunca he entendido, y a  los que, por suerte o por desgracia, nunca entenderé.

Y ése fue el punto y final a una de las mejores jornadas festivaleras que he tenido el placer de vivir.

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7. the jesus and mary chain
9. blur

14. phoenix

VIERNES

Si le preguntaras a los asistentes del Primavera Sound que era lo que más deseaban en esta jornada del viernes, la mayoría te hubieran contestado con la misma frase: ver a Blur, cosa que en España no se podía hacer desde hacía más de una década, y que no lloviera. El tiempo llevaba días enrarecidos en Barcelona, con muchos días de lluvia y con mucho frío, ya en la jornada del jueves, algo impropio de un festival que se celebra casi en junio en una ciudad como Barcelona. Por suerte, ambos deseos se cumplieron: se pudo ver a Blur y las únicas gotas que cayeron fueron las que lanzó Damon Albarn desde el escenario a los fotógrafos.

El gran cabeza de cartel no decepcionó a sus fans, que por fin pudieron escuchar en directo canciones tan legendarias como ‘Song 2’`, ‘Boys and Girls’ o ‘Parklife’.

Era el día de los grupos míticos, ya que horas antes The Jesus & Mary Chain pusieron los pies en el mismo escenario con unas cotas de humo altísimas para hacer resonar sus míticas canciones. Todo esto sin olvidar la actuación de The Breeders, que un par de días antes ya habían sorprendido como grupo sorpresa en la Sala Apolo de Barcelona. Tocaron ‘Last Splash’ de principio a fin.

No todos los conciertos del viernes fueron tan mediáticos, pero sí hubo otros muy interesantes,  de los que me gustaría destacar a Daughter y  a Local Natives, ambos en escenarios (Vice y Pitchfork, respectivamente), que se les quedaron pequeños. El de Daughter probablemente fue el concierto más bonito y tierno del festival, mientras que el de Local Natives recordó por momentos a Fleet Foxes, lo cual es sin duda el mayor de los halagos que se les puede hacer.

Kurt Vile y su chándal Adidas, Solange (la hermanísima de Beyoncé) y la guitarra con doble mástil de Peace, completaron una jornada que no se llegó al nivel de la del jueves, pero que no se quedó muy atrás.

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15. phoenix

16. publico

18. animal collective

SÁBADO

Si el gran reclamo del viernes eran Blur, el del sábado eran Nick Cave & the Bad Seeds. Probablemente la camiseta/sudadera que más se vio lucir durante el festival (aún así, por detrás de las tote bags de Rough Trade). No puedo hablar demasiado del concierto, ya que un servidor escogió relajarse en las últimas horas de festival sentado en las gradas del Ray-Ban escuchando las delicadas canciones de Camera Obscura.

La jornada empezó con el loco Adam Green y la dulce Binki Shapiro. Ambos cumplieron su función a la perfección (Adam incluso hizo crowdsurffing entre el público, pese a ser a las 7 de la tarde). Binki, por su parte, demostró que su abnegación, indispensable en un grupo en el que también está Adam Green, es quizás su mayor defecto, ya que semejante voz sería perfectamente capaz de triunfar en solitario.

Luego esperaba la chica más guapa del festival, Melody Prochet, líder de Melody’s Echo Chamber y novia de Kevin Parker, que empezó nada menos que con una de las mejores canciones del año pasado: ‘I Follow You’. Un concierto que seguro que sorprendió a más de uno, ya que muchos eran asistentes “por casualidad” debido a la cancelación de última hora del mítico Rodríguez. Por mi parte, Melody’s Echo Chamber era la elección correcta en cualquier caso, y su concierto me dio la razón.

Lo que venía después era uno de los conciertos que más me apetecían, el de Band of Horses, pero por problemas con los vuelos no pudieron llegar a tiempo al festival y protagonizaron la cancelación más dolorosa para mi gusto, tras la de Fiona Apple, a la que no olvidé en todo el festival. En su lugar vimos a Dexys, el multitudinario (por la gente que había encima del escenario) concierto en el Auditorio, que combinó a la perfección una gran calidad musical con dosis de interpretación.

Y de ahí a un cambio radical, ya que los raperos de Wu-Tang Clan nos esperaban en el escenario Primavera para dar rienda suelta a su ego, que si ya es suficientemente alto y grande por separado, imaginaros como es el de 6 estrellas del rap juntas en un escenario.

El Primavera Sound  ha alcanzado este año la cifra de 170.000 asistencias sumando las cuatro jornadas en el Parc del Fòrum y las actividades enmarcadas en el programa de Primavera a la Ciutat.

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